La inteligencia emocional (IE) es la capacidad de reconocer, comprender y gestionar las propias emociones y las de los demás para guiar el pensamiento y la conducta. Las evaluaciones de IE de Aon miden cinco competencias clave —autoconciencia, autorregulación, motivación intrínseca, empatía y habilidades sociales— en formato 100% online, generando perfiles que predicen el desempeño en roles de liderazgo, ventas y atención al cliente.
Mide las competencias emocionales que predicen el liderazgo efectivo, la colaboración y el desempeño sostenido en entornos de alta presión.
La inteligencia emocional (IE) es la capacidad de reconocer, comprender y gestionar las propias emociones y las de los demás para guiar el pensamiento y la conducta. En el entorno laboral, la IE predice el desempeño en roles de liderazgo, ventas y trabajo en equipo con mayor precisión que el coeficiente intelectual en muchos contextos. Investigaciones de Daniel Goleman y otros autores muestran que hasta el 67% de las competencias que distinguen a los líderes de alto desempeño son de naturaleza emocional.
Las evaluaciones de IE de Aon miden cinco competencias emocionales clave: autoconciencia (reconocer las propias emociones y su impacto), autorregulación (controlar impulsos y gestionar el estrés), motivación intrínseca (impulso hacia el logro y la resiliencia), empatía (comprender las emociones de los demás) y habilidades sociales (gestión de relaciones, comunicación asertiva y resolución de conflictos). El resultado es un perfil individual que orienta tanto la selección como el desarrollo profesional.
Las evaluaciones de inteligencia emocional de Aon se completan en aproximadamente 20 a 35 minutos en formato 100% online. Son compatibles con dispositivos móviles y de escritorio, no requieren supervisión presencial y los resultados están disponibles de forma inmediata. Pueden aplicarse de forma independiente o combinarse con evaluaciones cognitivas y de personalidad para un perfil de talento completo.
A diferencia del coeficiente intelectual, la inteligencia emocional es en gran medida desarrollable a través de práctica, retroalimentación y entrenamiento sostenido. Esto hace que las evaluaciones de IE sean valiosas no solo para la selección, sino también para el desarrollo: al identificar las brechas emocionales de un equipo o colaborador, es posible diseñar programas de coaching y formación que mejoren competencias específicas como la autorregulación, la empatía o las habilidades de comunicación.
La IE es especialmente predictiva en roles que implican alta interacción con personas: líderes y gerentes (gestión de equipos, motivación, resolución de conflictos), vendedores y asesores comerciales (empatía, persuasión, manejo del rechazo), profesionales de atención al cliente (paciencia, comunicación asertiva, tolerancia al estrés) y roles en salud, educación y servicio social. También es relevante en cualquier posición expuesta a alta presión, ambigüedad o cambio frecuente.